Es el único calificativo que se me ocurre para describir el espectáculo que los españoles pudieron presenciar en el debate pr la Alcadía de Madrid:
Mientras el actual Alcalde y candidato por el PP exponía los logros de su gestión y futuros programas, el aspirante socialista se dedicaba a descalificar personalmente a su oponente.
Y a eso le unimos el hecho de que algún dirigente socialista ha “sugerido” a la oposición que tome “laxantes”.
Y una piensa: ¿no se dan cuenta de que estas actitudes de las que alardean los socialistas españoles son auténticamente fascistas?.
Y pienso también, que la cobardía del Presidente no tiene límites: se llena la boca llamando “fascistas” a sus oponentes, y calla, calla con la boca encolada por la cobardía, a los gritos e insutlos de “fascista” de los militantes de Herri Batasuna: para ellos no tiene “fuerza”.
La hipocresía, la mentira, la descalificación, el autoritarismo y la cobardía… no están entre mis candidatos al voto, Sr. Presidente.









